domingo, febrero 26, 2006 

Re: El club de la comedia

Hoy voy a contestar a la penúltima entrada que hizo un querido amigo mío en su blog. La citada entrada se llama El club de la Comedia, y en la misma se habla, a modo de introducción de la escasa preparación de las personas que van allí a hablar y hacer que la gente se ría con sus mas o menos graciosos discursos. Es cierto, y bien sabido, además, que los discursos no los redactan ellos mismos, pero creo que si que tienen un merito importante: son ellos, tanto como el monologo, los que hacen que la gente se ría.
Conozco a gente que aún contando el mejor chiste del mundo (Si, aquel sobre el que hay escrito un libro y en el que el chiste era tan bueno que quien lo leía se moría, literalmente, de risa, por lo que se usaba como arma de destrucción masiva) no tendría ni pizca de gracia. Ésta gente es posible que no tenga una carrera, ni que sea buen actor, siquiera, pero es gracioso. Y eso a la gente le gusta, que hasta para contar chistes hay que saber hacerlo.

Uno de mis compañeros del monasterio es un tipo gracioso. Hace gracia y punto. Te puede estar contando una reflexión filosófica sobre los enfisemas pulmonares que te vas a reír. Claro esta que no todo el mundo percibe igual las gracias, ni se ríe tanto con cualquier cosa. De hecho he presenciado como el citado amigo gracioso le decía palabras simples, como “casa” a otro, y este no podía para de reír. Y este chico no es tan tonto como pudiera pensarse al leer esto.

En todo caso, yo creo que los monologuistas, como se llaman a sí mismos ahora, tienen una cierta importancia en este mundo en el que hemos cambiado el pan y el circo por hamburguesas y televisión. Son parte fundamental de la diversión de la gran masa, y si a ti no te hacen gracia, pues no los veas, pero si pueden hacer reír, aunque sea a una sola persona, que se olvida de sus problemas durante una hora mas o menos, pues ya tienen valor para esa persona.

Siguiendo la línea argumental de este post, es decir, contestando a mi amigo, os diré que a mí me gustan las tostadas. Me encantan, y me parece una magnifica manera de desayunar tomarse una tostada de pan del día anterior, ya sea sola, con mantequilla, con aceite, con un trozo de jamón, o con lo que sea. En todo caso, no soy un gran amante de la mermelada, por lo que se me da un ardite que la pongan de fresa, melocotón o de pistachos. Por supuesto, no creo que las tostadas solas sepan mal, a mime gustan mucho y no seria la primera vez que no tengo pan del día y tuesto el del día anterior para que este mejor.

Respecto del resto de reflexiones estoy bastante de acuerdo, o no tengo datos suficientes por no fijarme. Los que llevan paraguas normalmente van por el medio de la calle, que para eso llevamos paraguas. Los postres, depende mucho del restaurante, pero en general es cierto que tienen cosas muy enrevesadas y no hay tarta de chocolate casi en ninguno. Para mi desgracia, normalmente tampoco hay de San Marcos, que para mí es la mejor. La línea de autobuses esta evidentemente mal planificada, pero es también evidente que el hospital y el campus más grande de la universidad no distan, en su punto más cercano, mas de los 20 metros mas o menos que tiene la calle de ancho. Claro que ese autobús tarda mucho (mas de hora y cuarto) en realizar su recorrido, pero es igualmente cierto que se recorre la ciudad de arriba abajo y que es muy cómodo no tener que coger mas que uno. Que esto no es metro y si cambias de bus, hay que volver a pagar. Es más simple poner mas autobuses a las horas punta. En vez de cada 8 minutos, cada 4, desde las 8 hasta las 2, y ya esta.


Respecto de los niñatos, tengo una opinión muy conservadora, por la que todos aquellos entre los 13 y los 16 años que la lean me odiaran. El problema no es tanto los chavales en si mismos, con sus borracheras tremendas, sus porros, o sabe dios lo que se meterán, sus calimochos, y sus vomitadas como sus padres. Vamos a ver, ¿Cómo coño esperan que saliendo a las 5 y volviendo a las 10 (yo eso lo hacia a los 17) y yendo de bares, no acaben como cubas? Si es que esta claro, cuando llegas a los 20 – 25 empiezas a ser consciente, pero a los 13, si tus amigos se tajan, tu te tajas. Pero veo yo llegar a mi hijo a casa a las 10, no ya borracho o fumao, sino oliendo a alcohol y vive Dios que el chaval va a aprender a disfrutar de los fines de semana en Familia. Pero como tiene que ser.
Que yo he visto a crios ( no son aun chavales) con 12 años y unas borracheras de esas que tu te coges 4 o 5 en tu vida. Y eso, si que es lamentable. La ley, que tanto se precia de actuar contra los que roban una barra de pan, una consola o cualquier pijada, debería ir contra esos sitios que venden alcohol, muchas veces adulterado para que cunda más (garrafón) a chavales que están en edad de ir a jugar al fútbol o al Super Mario BROS, o como mucho y haciendo un exceso un día especial, al cine y a cenar con los amigos, que fue la primera vez que “salí” en mi vida. Y me lo pase como los indios, en el cine hablamos un poco, o gritamos cuando salía algo raro (creo que la peli era de esas de miedo) y luego a cenar al Mc Donalds. Lo más “malo” que hicimos esa noche fue jugar a las maquinas de juegos que había al lado del Macdonalds, y para mí eso era poco menos que infringir la ley.

¿Que hay de esas pequeñas conquistas de media hora en el horario, de ese día tan especial en el que te dicen “ puedes venir a la hora que quieras”, cuando te sientes mayor y ese día vuelves a las 7 de la mañana aunque la noche sea un coñazo, solo porque sabes que hoy puedes? Estos chavales no creo que experimenten esos grandes placeres, porque a los 13 años ya han bebido mas que nosotros, se han cogido mas borracheras, han perdido mas dinero apostando y el Mc Donalds es algo habitual.

En fin, puede que sea una visión un poco pesimista del mundo, pero yo sigo disfrutando ese momento de la ducha a las 11 15, ese peinado y esa gran expectativa de una noche divertida con los amigos, para pasarlo bien.

martes, febrero 21, 2006 

La rutina de costumbre, ARRR

Bajo esta famosa frase del loro del capitan pirata que aparece en Asterix y Oblelix enmarco hoy la vuelta a la s clases del monasterio. El scriptorium, sitio vacio durante los ultimos dias, volverá a llenarse con las mentes inquietas de los jovenes de buena familia que se pueden permitir el estipendio a los hermanos Val-salesianos por una educacion comleta que les abra una puerta al futuro, una posibilidad de medrar como cortesanos y burgueses adinerados.
A mi personalmente no me hace demasiada gracia volver a ver a los fráteres hablarnos de cosas moderadamente incomprensibles y materialmente imposibles de realizar, como las tentativas inidoneas de delitos. es curioso el cambio de mentalidad que se ha producido en esta rama de las leyes. Hace pocos años, los miembros de la inquisicion te quemaban por practicar brujeria, magia y hechiceria. Actualmente, se le denomina tentativa inidonea de delito y es impune. Supongo que algun dia se darán cuenta, demasiado tarde, de su error.
Pero es tiempo ahora de estudiar, de introducirse como corderos mansos del señor en el refectorio durante unos escasos minutos a tomar un refrigerio, para dar luego un par de vueltas al patio y volver al tedio y al aburrimiento diario; volver a aguantar el peso de los enormes volumenes de la biblioteca, de hacer sufrir a los ojos por el estudio ante una pequeña luz.
Es por tu bien, te dicen. Es lo que mas te conviene, razonan. Es por que lo digo yo, y punto. Tenemos que hacer de ti un hombre de provecho, un hombre de bien, un hombre preparado para el futuro. Seguro que a todos nos suenan esas frases. son las que nos dicen nuestros progenitores para obligarnos a aprender coss totalmente inutiles que, sin embargo, pueden hacernos ricoshombres y que tengamos una buena posicion social. Despues de todo, ¿Quien no conoce al presidente del tribunal de honor? ¿Y quien no ha sido padrino alguna vez en un duelo?
Realmente, no entiendo porque tengo que saber la fecha e realizacion del fuero juzgo para ser padrino, pero si asi tiene que ser, lo aprenderé.

Al menos tengo una gran alegria, y es que el año que viene es posible que vaya a estudiar a la abadia de Cluny, con los monjes mas doctos de Europa. eso quere decir que me alejaré de estos lares por espacio de no mas de un año, pero tampoco menos.
tengo muchas ganas de perder de vista esta corte provinciana con sus tonterias irracionales, como la construccion de ese camino tan costoso que une a Villaviciosa con el resto del mundo, y cuyo precio en maraved+is es tan alto que no me atrevo ni a pensarlo. Pero si con esa cantidad de monedas se podr+ia alimentar a la poblacion del condado durante años!!.

En todo caso, os deseo a todos una buena re-entrada tras las pruebas que ya hemos terminado, y que sufrais lo menos posible con los hermanos, que al fin y al cabo han sido educados así desde pequeños y la culpa no es suya si no conocen otro oficio.
Un Saludo, El Duque de Alameda.

domingo, febrero 12, 2006 

La moneda de dos caras

Hoy me ha pasado algo muy curioso.
Estaba en el ordenador, sin hacer nada, cuando me encontré con una amiga de la que he estado separado mucho tiempo por razón del monasterio donde decidió ir a terminar su cuadrivium.
Lo cierto es que cuando la vi hace unas semanas, ataviada con las galas propias de cuando se acude a la opera (Tuve el placer de ser su acompañante), me pareció que su hermosura había alcanzado cotas nunca vistas hasta entonces. Ello me recordó los sentimientos que hace ya muchos años dejaron paso a una sincera amistad, que es lo que está entablándose actualmente (o eso espero) tras tan larga separación. Sus comentarios, propios de una joven culta, incidían perfectamente en lo que yo pensaba respecto de la representación que teníamos delante, La Favorita de Donizzetti, una gran obra con magníficos cantantes que hacían lo que podían en un escenario, no ya pobre, sino lamentablemente mal hecho y con un importante anacronismo (fruto de las nueva tendencias en lo que a estas representaciones atañe). En todo caso, la obra fue un éxito, y a mi me apasionó, al igual que a ella.
En todo caso, hoy mantuvimos una conversación larga en la que me hizo razonar largamente acerca de si tenia novio o si no. Tras largas e intensas consideraciones, resultó ser que si, cosa de la que me alegro sinceramente, pues no seria de recibo que nadie se hubiera fijado en ella. En caso contrario, empezaría a considerar que, como dijo Einstein, la estupidez humana es infinita. Espero que sea muy muy feliz.

Por otra parte, la cara triste de la moneda es la de cierto colega italiano, noble también desde luego, que se haya sumido en una honda tristeza y melancolía por razones varias entre las cuales una es destacable.
Según parece, un conocido lejano de mi amigo, esta tomando actitudes propias de la nobleza inglesa del S. XI, es decir, la copulación sistemática con mujeres sin rango ni condición, cada noche, tras romper de una manera escabrosa y lamentable el enlace que sus padres, los Barones de ... y .... habían concretado para él con una joven y virtuosa dama de una estirpe de albañiles a quien S. M. Concedió la nobleza hace ya algunas generaciones.
En mi opinión, mi querido colega debería de olvidarse un poco de los hechos y centrarse en que su amigo, que esta pasan o una dura etapa de reflexión personal, que necesita que sus amigos le apoyen exactamente igual, ni mas ni menos que como lo han hecho hasta ahora, y que tras un tiempo volverá a la normalidad. Después de todo lo que esta haciendo en la sociedad actual no es, no solo no reprobable, sino algo mas o menos habitual entre algunos jóvenes de buena familia. Lo mejor es centrarse en la persona y olvidarse de los actos que no tienen relación directa con nosotros.

Después de todo, quienes somos para juzgar a los demás? Quien dice que en similares circunstancias no actuáramos de manera idéntica? Porque nos empeñamos en llevar una alforja al hombro con los defectos de los demás delante y los propios detrás para no ver los propios y tener delante de las narices lo ajeno? Quizás debemos dejar que cada uno aprenda de sus errores, avisándoles, pero dejando que si lo creen conveniente lo hagan.
De los errores se aprende mucho mas que de las victorias, pero no se puede vivir siempre en el error, Hay que aprender en algún momento.

Y espero que siempre aprendamos.

sábado, febrero 11, 2006 

Rebus sic Stantibus

De este viejo latinajo de derivan muchas cosas.
Para empezar es una Cláusula sobreentendida en los contratos, en virtud de la cual se entiende que, las estipulaciones establecidas lo son habida cuenta de las circunstancias concurrentes en el momento, esto es, estando así las cosas, de forma que cualquier alteración sustancial de las mismas puede dar lugar a la modificación de aquellas estipulaciones. Fascinante, verdad?

Para seguir, implica que por ser una cláusula sobreentendida en los contratos, ha de ser conocida por todos aquellos que aspiren a obtener el titulo de Magíster en Leyes. Esto se entiende, sin perjuicio del monasterio, centro docente o “Universidad”, como empiezan a llamarlas en Francia.
En todo caso, la infame cantidad de horas que se necesitan para escrutar todos esos viejos códigos polvorientos del monasterio, a la luz de unas pequeñas ranuras en la pared que se llaman ventanas por hacer pensar que son grandes, sin una mísera vela de buen sebo que nos permita una lectura tranquila. Pero claro, las velas, amen de deshacerse y dejar rastros de aquello de lo que estén hechas (sebo, cera...) son peligrosas para leer; cualquier descuido podría hacer que la preciosa vitela y el magnifico pergamino ardiera, y si la biblioteca arde por los cuatro costados, entonces ya nadie mas podrá sufrir por causa de esos viejos cueros mohosos. Y eso seria impensable.
Los entendidos en letras son necesarios para todo. ¿Qué haríamos si estuviéramos perdidos en un bosque sin un letrado que nos dijera que no se puede encender fuego libre porque va contra un decreto que busca evitar los incendios? ¿Y si nos encontráramos en una isla desierta? Un letrado sería de una gran ayuda al manifestarnos claramente que no podemos tocar el rifle de cazador para cazar que llevaba uno de los muertos en el accidente, porque eso pertenece a sus herederos, y usarlo sin su permiso es ilegal.

En todo caso, no es normal que las leyes regulen cosas que pertenecen al ámbito de la cortesía. Que es eso de que una ley tenga que decir si se puede fumar en los bares o si no? Como que no se puede fumar en los patios de un centro docente? Porque no nos dicen que para fumar tenemos que ir al baño de nuestra casa con un extintor, cerrar la puerta y aislarla con un producto ignifugo, la ventana cerrada y poner un extractor de humos industrial? Lo acabaran haciendo. Sería mas fácil, así al menos sabríamos donde si se puede fumar, y no tendríamos que andar diciéndonos en los corrillo de fumadores que nos encontramos a cualquier hora en los exteriores de los edificios ¿Aquí se puede? Porque un metro más allá, no. Y si viene un policía y te encuentra en ese metro más allá, te caen entre 30 y 600 € de multa. Magnifico, pensaras, estoy agobiadísimo con el trabajo / estudios / familia, y ahora que estoy tomándome un café, ni siquiera me puedo fumar un rubio con calma y olvidarme de los problemas. NO, tengo que salir a la calle, que hace un frío de escándalo y, aparte de parecer un drogadicto, me agarro un resfriado.

Yo creo que en realidad se trata de eso, de que te lo agarres, y uno bien gordo. Asi, no iras a trabajar, con lo que no “crearas riqueza”, algo que esta en boca de todos últimamente. Por otra parte, consumirás medicamentos, dándole más dinero a las farmacias, clínicas, y demás. Y todo por un maldito cigarrillo.

Yo ya estoy acondicionando mi baño, por si acaso.

miércoles, febrero 08, 2006 

Ad continuationem

En el postulatio del día de hoy, queridos plebeyos vamos a tratar de la felicidad.
Qué es, después de todo, la felicidad? Es acaso un estado anímico de un momento determinado en el que alguien se encuentra feliz? Ad ex. : Estoy feliz de volver a veros, amigo mío. O será mas bien un instante breve, como la felicidad de matar en combate a un enemigo del pueblo o estado, a alguien que corrompe el mismo desde dentro, trata de destrozar su unidad o simplemente lo lleva a la ruina?

Yo opino que la felicidad es algo más amplio, que si bien puede desencadenarse en un momento puntual (una boda, por ejemplo) o terminar en otro instante bien definido (la muerte del cónyuge, la falta de recursos o la deshonra), tiene una duración larga, años incluso. Creo que es un estado en el que se afronta la vida con alegría y energía, y que resiste a los contratiempos temporales, como los problemas con los siervos o los conflictos en las lindes de tu terreno con los del infame del vecino que mueve los mojones y se permita cazar en tus tierras.

Pues bien, yo soy feliz, y espero que vosotros lo seáis tanto, al menos como yo.
No tengo una razón especifica. La mera ausencia de problemas importantes (no son importantes las pequeñas discrepancias con algunos de los hermanos del monasterio donde recibo mi educación acerca de los conocimientos que se consideran suficientes para la culminación con éxito del trivium) me hace sentir agradecido con Dios Todopoderoso y con el mundo en general. El hecho de que, por ser de natural desenfadado y extrovertido disponga de amigos con los que pasar agradables veladas de charla ante un ternero recién sacrificado y puesto al horno, también contribuye a mi felicidad. Mis amados progenitores, aún con su férrea disciplina y los naturales enfados que se derivan de la convivencia, son personas y amigos que siempre me ayudan en los problemas, que me aconsejan, y que me han hecho tal como soy.

Sin embargo, la felicidad no viene así como así. Hay que desearla, buscarla en los pequeños detalles que hacen la vida realmente placentera. Ver a una persona sonriendo por la calle, mirando al cielo y al mundo con alegría es para mí motivo de alegría. Poner la radio y escuchar inesperadamente una de mis canciones predilectas, también.

Es por todo ello que no comprendo a la gente que, estando n idénticas o similares circunstancias a las mías, incluso mejores, se empeñan en considerarse infelices o eternamente deprimidos. Me causa no ya sorpresa, sino pena. Se trata de gente que no valora lo que tiene, y que yo ya he citado (familia, amigos, novia, riqueza), y que siempre anda quejándose ante los demás. Se consideran abandonados de la bondadosa y protectora mano del altísimo por cualquier molestia.
Ex: -Me ha picado un mosquito en la tercera falange del meñique de la mano derecha, la vida no tiene sentido, estoy dejado de la mano de Dios.

No, hombre, no, así no se puede vivir. La vida lleva implícita en ella misma los problemas; si no conociéramos las desgracias y la infelicidad, ¿Cómo sabríamos lo que es la felicidad? Los opuestos, no solo se atraen, sino que no tienen sentido el uno sin el otro. Hasta, los que creen que la vida es un camino sembrado de rosas, saben que tras esas rosas se esconden las espinar que en un descuido se clavan. Pero eso no significa que el camino sea de púas, sino que debemos valorar más la belleza de las rosas, su fragancia, su colorido, los bellos sentimientos que evocan en nosotros que el dolor que nos causa una espina fortuita, que es lo que valoran más los débiles de espíritu.
Así creo que son las cosas.

martes, febrero 07, 2006 

Ab Initio

Al principio, creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era un caos informe; sobre la faz del abismo, la tiniebla. Y el aliento de Dios se cernía sobre la faz de las aguas. Dijo Dios: Hágase la luz. Y la Luz se hizo. Vio Dios que la Luz era buena. Y separó Dios la Luz de la Tiniebla: llamó Dios a la Luz, Día y a la Tiniebla, Noche.

Y entonces, los hombres que estaban predestinados a vivir de dia bajo la Luz, decidieron crear soles artificiales y vivir bajo las tinieblas. Y los hombres vieron que esto era divertido. Y cambiaron la melodía de los pájaros y el murmullo de los ríos por golpes con palos y rasgueos de cuerdas atadas. Y lo llamaron música. Y vieron que era divertido. Y algunos de ellos, decidieron crear un mundo paralelo al que conocían, en el que no vivían, sino que se limitaban a pensar que lo hacían mediante unos sofisticados aparatos llamados televisión y ordenador. Y eran capaces de pasarse horas sin termino ante esos aparatos en una realidad “teórica” o “virtual”. Y vieron que era divertido. Y Algunos de ellos decidieron crear unos sitios públicos para compartir las experiencias vividas en el mundo real con todos aquellos que desearan conocerlas. Y las llamaron Blogs.

El Duque de Alameda, señor y dueño de tierras y vasallos, vivía con comodidad. Tenía una familia, padres que aún vivían, un hermoso despacho, y un ordenador en régimen de copropiedad con su hermana y su madre, si bien la una estaba ya independizada y la otra consideraba aquello poco menos que invento del demonio. Disfrutaba de la caza, el estudio y los paseos matutinos, como todo buen noble. Y decidió ser uno de esos que querían compartir su feliz vida con los plebeyos, para alegrarles y que vieran que ésta podía ser placentera y no simplemente un valle de lágrimas, como algunos sostenían continuamente.

Y eso hará a partir de este momento.